¿Las personas cambian con el tiempo, o con el tiempo demuestran cómo realmente son?
Puede parecer una pregunta bastante típica, pero yo llevo haciéndomela desde principios del curso escolar que recientemente acabo de terminar. Han pasado, exactamente, nueve meses desde que me la planteé y puede parecer increíble, pero aún no he encontrado respuesta a esta pregunta que me lleva rondando día sí, y día también. Aún así, puedo decir perfectamente y sin ningún tipo de reparo que, a pesar de las adversidades, he tenido y sigo teniendo la gran suerte de estar rodeada, sobretodo, de dos personas a las que realmente quiero, pues no me han decepcionado en absoluto. Por ellos, he decidido llenarme de todas aquellas cosas que me hacen feliz y vaciarme de todo lo demás. Ellos saben quiénes son, y ellos saben (o eso espero) que no los cambiaría por nada. Porque son mi alegría y mi preocupación, mi cariño y mi enfado. No puedo estar más feliz de tenerlos a mi lado, y cada día doy gracias porque ellos permanezcan junto a mí. Sí, puedo parecer cursi, mas espero que sepan valorar la sinceridad con la que hablo desde mi corazón. Han cambiado con el tiempo, sí, pero también me han demostrado que verdaderamente vale la pena luchar por ellos, al igual que espero valer yo la pena de la misma manera. Siento haber estado distante y recluida en mí misma bastante tiempo, de veras, no ha sido mi intención. Muchas veces me he escondido detrás de la excusa del estrés y la presión de los exámenes. Sin embargo, he tomado una decisión por ustedes: voy a intentar ser feliz superando mi pasado, y no soportándolo, pues no hay tal felicidad que se compare a la certeza de saber que ustedes van a estar a mi lado, apoyándome y levantándome cuando me caiga. No les decepcionaré, son mi ancla y espero serlo también para ustedes, les quiero muchísimo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario