Por una vez en mi vida, me he planteado que no quiero ser una más en la vida de nadie. Quiero dejar huella en los corazones de las personas, para bien o para mal. ¿Por qué no cometer errores? De ellos se aprenden (o se debería), y quiero aprender a saber aprender de ellos. Para ello, sólo hay única manera de conseguirlo: cometiendo errores.
Estoy HARTA de menospreciarme. Soy como soy, y a nadie más le debería importar mi forma de ser, sólo a mí. Soy la única persona que va a vivir conmigo misma toda mi vida, ¿por qué infravalorarme?, ¿por qué no aprender a quererme tal como soy de una vez por todas?, ¿por qué no SER FELIZ?
Todos estos años he pretendido alcanzar la felicidad tragándome todos mis problemas, explotar cuando ya estoy llena, mirándome al espejo y viendo únicamente defectos… He llegado a una conclusión: no puedo ser feliz si no me quiero antes a mí misma. No puedo pretender que me quieran si yo no me quiero. Entonces, ¿cómo puedo querer dejar huella en los corazones de las personas que me rodean si no me quiero para luego, dejarme querer, y querer yo a los demás?
He sido una total y absoluta estúpida, sólo veía en mí los defectos que los demás me han echado en cara toda mi vida. Que les den, ya no soy la misma persona influyente que llora cuando nadie me ve. A partir de ahora, soy yo y mis consecuencias. I don't wanna be another wave in the ocean, no quiero ser una ola más en el océano.
"Estás esperando un tren. Un tren que te llevará muy lejos. Tú sabes dónde quieres que este tren te lleve, pero no sabes dónde te llevará. Pero no importa, porque estaremos juntos". - Origen.
domingo, 30 de junio de 2013
jueves, 27 de junio de 2013
Mi frustración
Es ese sentimiento de frustración uno de lo sentimientos que más sinsabor me produce.
1) Quedarme desarmada, enfadada con el mundo y bullendo de rabia.
2) O mirar la frustración desde otro punto de vista, relanzando de nuevo el deseo de satisfacción de obtener lo que quiero: ante el obstáculo, ser constante y trabajar por obtener otra vez lo que nos satisface es la mejor opción.
Muy probablemente fui educada de mala manera desde este punto de vista, pues me satisfacían mis deseos casi inmediatamente. Por ello, me he vuelto impaciente cada vez que he querido algo. Esta intolerancia a no saber esperar me ha hecho vivir dicha espera bastante mal, sintiéndome frustrada porque no obtenía del mundo las cosas con la rapidez con que las obtenía anteriormente.
Mi frustración tiene que ver con algo que espero de los demás y que no llega o tarda en llegar con el tiempo. Y no sólo me refiero a cosas materiales, sino también al orden de mis sentimientos. He esperado el amor de los otros, la ternura y el cariño. Pero me he llegado a preguntar: ¿cuánto amor necesito para no sentirme frustrada? ¿Cuál es el límite a lo material? ¿Conozco mis límites?
La respuesta a todas esas preguntas es no. Aún así, prefiero utilizar la energía que produce mi frustración para volver a desear de una nueva y mejor manera. Mientras tanto:
FRUSTRACIÓN MODE
Si un problema tiene solución: ¿para qué preocuparse? Y si no tiene solución: ¿para qué preocuparse?
domingo, 16 de junio de 2013
People change, memories don't
¿Las personas cambian con el tiempo, o con el tiempo demuestran cómo realmente son?
Puede parecer una pregunta bastante típica, pero yo llevo haciéndomela desde principios del curso escolar que recientemente acabo de terminar. Han pasado, exactamente, nueve meses desde que me la planteé y puede parecer increíble, pero aún no he encontrado respuesta a esta pregunta que me lleva rondando día sí, y día también. Aún así, puedo decir perfectamente y sin ningún tipo de reparo que, a pesar de las adversidades, he tenido y sigo teniendo la gran suerte de estar rodeada, sobretodo, de dos personas a las que realmente quiero, pues no me han decepcionado en absoluto. Por ellos, he decidido llenarme de todas aquellas cosas que me hacen feliz y vaciarme de todo lo demás. Ellos saben quiénes son, y ellos saben (o eso espero) que no los cambiaría por nada. Porque son mi alegría y mi preocupación, mi cariño y mi enfado. No puedo estar más feliz de tenerlos a mi lado, y cada día doy gracias porque ellos permanezcan junto a mí. Sí, puedo parecer cursi, mas espero que sepan valorar la sinceridad con la que hablo desde mi corazón. Han cambiado con el tiempo, sí, pero también me han demostrado que verdaderamente vale la pena luchar por ellos, al igual que espero valer yo la pena de la misma manera. Siento haber estado distante y recluida en mí misma bastante tiempo, de veras, no ha sido mi intención. Muchas veces me he escondido detrás de la excusa del estrés y la presión de los exámenes. Sin embargo, he tomado una decisión por ustedes: voy a intentar ser feliz superando mi pasado, y no soportándolo, pues no hay tal felicidad que se compare a la certeza de saber que ustedes van a estar a mi lado, apoyándome y levantándome cuando me caiga. No les decepcionaré, son mi ancla y espero serlo también para ustedes, les quiero muchísimo.
martes, 4 de junio de 2013
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